Utilización de los servicios de salud mental en EE.UU,Italia y España

 

PSYCHIATRIC SERVICES
ARTÍCULOS
FUENTE: http://ps.psychiatryonline.org
La baja utilización de servicios de salud mental entre los estadounidenses mayores con trastornos del humor y la ansiedad

Amy L. Byers, Ph.D., MPH, Patricia A. Arean, Ph.D.; Kristine Yaffe, MD


Resumen
Objetivo: 

No está claro por qué a finales de la vida los trastornos del humor y la ansiedad son altamente tratado con deficiencia, a pesar de ser común entre los adultos mayores. Así, este estudio examinó la prevalencia y los factores clave relacionados con la no utilización de servicios de salud mental entre las personas mayores residentes en la comunidad los adultos con estos trastornos.

Material y métodos: 

La muestra incluyó a 348 participantes mayores de 55 años de edad que cumplieron 12 meses de criterios para el DSM-IV el estado de ánimo y trastornos de ansiedad y respondieron a la Encuesta Nacional de replicación de comorbilidad (NCS-R), una muestra de probabilidad basado en la población. Los análisis incluyeron medidas de frecuencia y de regresión logística con los pesos y complejos de diseño corregidas las pruebas estadísticas. Los principales factores asociados con no usar los servicios de salud mental se determinaron en un modelo multivariable final, sobre la base de un enfoque sistemático que representaron una amplia lista de posibles predictores.

Resultados: 

Aproximadamente el 70% de los adultos mayores con trastornos del estado de ánimo y la ansiedad no utilizar los servicios. Los que eran de los grupos minoritarios raciales y étnicos, no se sentían cómodos con la discusión de los problemas personales, fueron casados o vivir juntos, y tenía media en comparación con el estado de altos ingresos tenían mayor probabilidad de no utilizar los servicios de salud mental. Además, los encuestados con trastornos leves en comparación seria, sin quejas de dolor crónico, y baja y alta percepción de deterioro cognitivo tuvieron mayor probabilidad de no uso.

Conclusiones: 

Los resultados indican que se necesitan mejoras en las siguientes áreas para combatir el elevado número de trastornos del estado de ánimo y la ansiedad que no se tratan en los estadounidenses de edad avanzada: la conciencia de la necesidad, la comodidad en la discusión de los problemas personales con un profesional de la salud, y la detección y otros esfuerzos de prevención. ( Servicios de Psiquiatría 63:66-72, 2012)

Artículo Original

7/mar/2005 Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology. 2005 Feb;40(2):149 – 159.

Modelos de utilización de los servicios de salud mental en Italia y España.

(Patterns of mental health service utilisation in Italy and Spain. An investigation using the European Service Mapping Schedule.)
Autor-es: Luis Salvador-Carulla; Giuseppe Tibaldi; Sonia Johnson; Elena Scala; Cristina Romero; Carmine Munizza.

Resumen

Se ha afirmado repetidamente que la reforma psiquiátrica española se inspiró en el modelo italiano y que ésta se ha completado o se haya en un proceso muy avanzado en diversas comunidades autónomas, y no en otras. Desafortunadamente dichas afirmaciones no se basan en datos contrastados sino en la opinión discrecional de algunos gestores y planificadores de salud. La aplicación de un método estandarizado de descripción de servicios (ESMS) ha permitido por primera vez efectuar una comparación de la disponibilidad y el uso de servicios psiquiátricos en pequeñas áreas sanitarias de los dos países, incluyendo como área sanitaria de referencia Trieste. Las diferencias encontradas en este estudio exploratorio de tipo ecológico son desalentadoras para nuestro país. Más que una reforma psiquiátrica, lo que aparece es una cobertura de servicios mínimos, que por sí sola justifica el bajo coste en atención mental en nuestro país con respecto a otros países europeos. La red asistencial se asemeja, independientemente de la Comunidad Autónoma donde se halle, a la de las zonas más desfavorecidas de Italia. Estos datos cuestionan un parte significativa de la literatura escrita sobre la historia del sistema de salud mental en España desde 1985.

Fundamento: Se necesitan métodos para comparar los sistemas locales de salud mental para permitir identificar diferentes patrones de provisión de servicios y las desigualdades tanto internas como con otros países.

Propósito: Describir y comparar los sistemas de atención en salud mental en 13 áreas de cobertura en España e Italia. En cada país se incluyeron áreas con características diferentes.

Método: Se utilizaron el European Service Mapping Schedule (ESMS) y el European Socio-Demographic Schedule (ESDS) para describir: i) Las características sociodemográficas y geográficas, ii) provisión de servicios, y iii) la utilización de servicios en cada área.

Resultados: Aparecieron grandes diferencias en los patrones de provisión y de uso entre las áreas de cada país y entre los dos países. En contraste con el norte de Europa, las tasas de desempleo elevadas no se asociaron con una utilización mayor de servicios, pero las áreas con una proporción elevada de viviendas unipersonales tendían a presentar un uso mayor de servicios. La mayoría de las tasas de utilización resultó significativamente más baja que la descrita en estudios del Norte de Europa. Los centros españoles tendían a presentar bajos niveles de uso de servicios hospitalarios a pesar de un bajo desarrollo de los servicios comunitarios. Trieste, donde se ha puesto un gran énfasis en el desarrollo de servicios comunitarios innovadores, mostró un patrón diferente con bajas tasas de uso de plazas hospitalarias y altas tasas de servicios de día y de contactos en la comunidad.

Conclusión: Esta metodología ha generado datos útiles que plantean cuestiones sobre la equidad en la implantación de la política sobre salud mental. La gran variabilidad indica que los patrones locales de servicios deben investigarse y tenerse en cuenta para la interpretación de las evaluaciones de investigación sobre intervenciones.

Para acceder al texto completo es necesario suscribirse en la revista: link.springer.de/link/service/journals/00127/index.htm

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El tratamiento de la esquizofrenia: Capacidad actual,promesa de futuro

PSYCHIATRIC NEWS

Psiquiatría Noticias   |   03 de febrero 2012

Volumen 47 Número 3 página 28-28
A PARTIR DE LOS EXPERTOS
El tratamiento de la esquizofrenia: Capacidad actual, promesa de futuro
Jeffrey A. Lieberman, MD
Si miramos hacia atrás en el campo de la psiquiatría en los últimos 60 años, el progreso que hemos hecho ha sido verdaderamente extraordinaria. La introducción de diversas clases de drogas psicotrópicas, la proliferación de las terapias psicosociales, el desarrollo de métodos de estimulación cerebral, y la evolución de los modelos de atención y servicios de salud mental ha sido impresionante.En la actualidad, la psiquiatría contemporánea tiene una extraordinaria variedad de terapias y modalidades terapéuticas y la capacidad para tratar a los pacientes.
Al mismo tiempo, sin embargo, es mucho lo que queda por hacer. A pesar del número creciente de medicamentos psicotrópicos que se comercializan y están disponibles para su uso (ver antipsicóticos aprobados por la FDA), los mecanismos de acción son en su mayoría los mismos que los prototipos originales desarrollados en la década de 1950. No han sido pocos, en su caso, nuevos compuestos innovadores desarrollados a pesar de una serie de objetivos biológicos teóricamente viables. A pesar de los diferentes modos de estimulación cerebral más allá de la TEC se han inventado (por ejemplo, estimulación del nervio vago, R-TMS, DBS, DCS), su eficacia aún no se ha establecido, y su disponibilidad es limitada. Además, las terapias psicosociales que han demostrado ser eficaces no están ampliamente disponibles y reembolsados de manera inconsistente. Por otra parte, nuestro sistema de salud de financiación y falta de cohesión en los sistemas de salud públicos y privados no han cumplido con la necesidad clínica y de izquierda a muchos pacientes parcial o totalmente sin tratamiento.
El tratamiento de la esquizofrenia es un ejemplo representativo. Actualmente contamos con 20 fármacos antipsicóticos comercializados disponibles para su uso, que constituyen la piedra angular de nuestro tratamiento para la esquizofrenia. La primera de ellas, clorpromazina, se introdujo en los Estados Unidos en 1954. Numerosos estudios han demostrado la eficacia dramática de los fármacos antipsicóticos (APD) en la supresión de los síntomas psicóticos y prevenir su repetición, sino también su incapacidad para aliviar los síntomas negativos y cognitivos de la enfermedad. Hasta la fecha no tenemos fármacos con eficacia probada en contra de estos últimos síntomas. Además, con la excepción de la clozapina en pacientes resistentes al tratamiento, la eficacia de las nuevas segunda generación APD no es significativamente mayor que los mayores de primera generación medicamentos. Estos resultados se demostraron más dramáticamente por el estudio de los NIH-CATIE en los Estados Unidos (de los cuales yo era el investigador principal) y el estudio NHS-machete en el Reino Unido, entre otros estudios y revisiones meta-analíticas.
Al mismo tiempo, muchos de los tratamientos psicosociales con eficacia establecida se han desarrollado (formación, por ejemplo, el tratamiento asertivo comunitario, apoyó el empleo y la vivienda, la psicoeducación, habilidades sociales-, cognitivo rehabilitación) pero no son ni disponible ni adecuadamente reembolsados.
En consecuencia, cuando uno se pregunta: “¿Qué se puede hacer para mejorar la calidad de la atención de salud mental para pacientes con esquizofrenia y enfermedades relacionadas con el mental”, la pregunta se puede contestar de dos maneras. La primera es que el progreso futuro será impulsado por el descubrimiento de nuevos conocimientos mediante la investigación científica. La segunda consiste en la aplicación de los conocimientos existentes.

El descubrimiento de nuevos conocimientos requiere de un apoyo sostenido para la investigación científica y una fuerza laboral académica viable. En la actualidad, contamos con la última, pero carecen de la primera. Esta vía de progreso puede ser considerado de alto riesgo y alta ganancia. El marco de tiempo y los resultados no pueden determinarse con precisión. A mi modo de ver, hay tres estrategias fundamentales que se persiguen.

  • La primera estrategia es el desarrollo de tratamientos basados en los mecanismos de acción y precedentes de los objetivos (por ejemplo, D-2, 5-HT2A). Esto implicará mejoras de los actuales mecanismos terapéuticos y de mejora incremental en el beneficio de correr el riesgo de proporciones de medicamentos (es decir, tan eficaz o más eficaz que los medicamentos actuales y con menos efectos secundarios o no).
  • La segunda estrategia es la búsqueda de nuevos objetivos para los cuales existe una justificación teórica, pero ninguna prueba del concepto terapéutico (por ejemplo, fármacos que se dirigen los receptores de glutamato, los receptores colinérgicos muscarínicos y nicotínicos, las proteínas de señalización intracelular como el PDE y AKT).
  • Como los genes de riesgo para la esquizofrenia se identifican y se ha dilucidado su biología, sus productos se ofrecen blancos potenciales para el desarrollo de nuevos medicamentos (por ejemplo, la COMT, DISC-1, neuregulina, la prolina deshidrogenasa, proteínas RGS). A través de estas estrategias de investigación, los tratamientos se desarrollarán nuevos que se espera que eventualmente llevarían a la plena tratamientos eficaces y, finalmente, una cura para la esquizofrenia.
Sin embargo, el progreso y los avances a través de la investigación puede ser lenta en llegar. Por esta razón, es imperativo que también persiguen el segundo enfoque para mejorar la calidad de la atención de la salud mental de las personas con esquizofrenia y relacionados con las enfermedades mentales mediante la aplicación de los conocimientos existentes. A tan sólo unos pocos cambios en las prácticas clínicas, los servicios prestados, y los métodos de reembolso se hará una gran diferencia en la calidad de la atención y los resultados de los pacientes. Ejemplos de estos cambios incluyen un mayor uso de la clozapina y la de acción prolongada, medicamentos inyectables, una mayor disponibilidad y el reembolso de los servicios psicosociales, y una mejor integración de abuso de sustancias y atención primaria con servicios de salud mental. Ninguna de estas medidas requiere un conocimiento nuevo o avances. Más bien, simplemente requiere la voluntad política y social para modificar los patrones de práctica y la prestación de servicios.

Nuestra capacidad actual para el tratamiento de pacientes con esquizofrenia puede ser visto como el proverbial vaso medio de agua. Yo prefiero ver el vaso medio lleno en lugar de vacío. Hay mucho que podemos hacer y más que aún se puede hacer para mejorar la atención y los resultados de las personas con esquizofrenia. Además, se puede legítimamente esperar que la investigación va a generar nuevos descubrimientos y mejores tratamientos. A pesar de la relativa lentitud de los progresos en el desarrollo del tratamiento, la atención a las personas con enfermedad mental es mejor ahora que nunca antes en la historia de la humanidad, y hay una gran promesa para que mejore en el futuro. La cuestión es cómo y cuándo.

Lieberman es el coeditor de la publicación de libros de texto Americana de Psiquiatría de la esquizofrenia. miembros de la APA se puede comprar el libro en un descuento en www.appi.org/SearchCenter/Pages/SearchDetail.aspx?ItemId=62191 .en línea-gráfica-1.gif
Desde la introducción de los medicamentos antipsicóticos, ha habido una gran cantidad de medicamentos que han entrado en el mercado, por lo que la elección del antipsicótico derecho difícil para los médicos, especialmente con el rápido crecimiento de las opciones en los últimos 20 años.
  • La perfenazina-1957
  • La trifluoperazina-1959
  • La flufenazina * -1960
  • La tioridazina-1962
  • Haloperidol * -1967
  • Tiotixeno-1967
  • Molindona-1974
  • La clorpromazina-1957
  • Loxapina-1975
  • Pimozida-1984
  • La clozapina-1989
  • Risperidona * -1993
  • La olanzapina * -1996
  • La quetiapina-1997
  • Ziprasidona-2001
  • El aripiprazol * -2002
  • La paliperidona * -2006
  • Iloperidona-2009
  • Asenapina-2009
  • Lurasidone-2010
* Viene en formas inyectables y orales de acción prolongada.