HACIA UNA MAYOR COMPRENSIÓN DEL TRASTORNO BIPOLAR

5/NOV/2010*PSYCHIATRY RESEARCH.2010 OCT

El 50 por ciento de los pacientes con trastorno bipolar sufren alguna discapacidad laboral,social o familiar
Resumen
Según se desprende un artículo científico publicado recientemente en la prestigiosa revista ‘Psychiatry Research’, la mitad de los pacientes que sufren trastorno bipolar sufren algún tipo de discapacidad laboral, social y familiar, y un 20 por ciento aproximadamente presentan discapacidad en estos tres niveles.

Este trabajo, publicado por el doctor del Grupo de Investigación en Psiquiatría y Neurociencias de la Universidad de Granada (UGR) Luis Gutiérrez Rojas, ha analizado los factores asociados a una mayor discapacidad laboral, social y familiar en una muestra de 108 pacientes diagnosticados de trastorno bipolar.

La discapacidad a nivel laboral en estos pacientes está relacionada con un mayor número de episodios maniacos, sufrir tres o más hospitalizaciones psiquiátricas, padecer sintomatología depresiva y tener un bajo nivel educacional. La alta adicción al tabaquismo también puede ser más discapacitante para los pacientes con trastorno bipolar laboralmente que los síntomas depresivos. En cuanto a la discapacidad a nivel social, Gutiérrez Rojas afirma que en estos pacientes se asocia a sufrir un mayor número de hospitalizaciones y episodios depresivos, así como a tener síntomas activos de depresión. “Tener un gran apoyo social se asocia a una menor discapacidad social en estos pacientes”. En último lugar, la discapacidad familiar se ha asociado a las hospitalizaciones, los episodios maniacos, la sintomatología depresiva y con una mayor puntuación en la escala CAGE que mide el abuso de alcohol.

El experto declara “Si queremos evitar la discapacidad en los pacientes con trastorno bipolar, tenemos que evitar la recurrencia de la misma, evitando los episodios depresivos y maniacos, y actuando con prontitud para que los episodios se traten desde el primer momento y no desemboquen en una hospitalización”.

Gutiérrez Rojas señala que la dependencia al tabaco está asociada a un peor pronóstico de la enfermedad bipolar. Al mismo tiempo, el apoyo social se debería mejorar en estos pacientes que si lo tienen e incrementarse en aquellos que que carecen de relaciones sociales. El abuso de alcohol es especialmente conflictivo a nivel familiar y es la sustancia adictiva más usada en esta enfermedad. “Explorar y detectar dicho consumo en estos pacientes es especialmente importante si queremos mejorar sus relaciones familiares”.

Los resultados de este trabajo han sido presentados recientemente en el IV Encuentro Hispano-luso de Adherencia Terapéutica celebrado en Oporto (Portugal), donde fue galardonado con el tercer premio de investigación.

Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: www.sciencedirect.com/science/journal/01651781

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LOS PACIENTES CON TRASTORNO BIPOLAR PIERDEN 12 AÑOS DE BUENA SALUD,14 AÑOS DE ACTIVIDAD LABORAL Y CASI 10 AÑOS DE ESPERANZA DE VIDA

El trastorno bipolar es una grave enfermedad mental que produce cambios drásticos en el humor, la energía y la capacidad funcional. Las personas que padecen trastorno bipolar pasan desde la tristeza y la desesperanza -en las fases depresivas- a la euforia y la irritabilidad -en las fases de manía-, a menudo con periodos de humor normal entre ambas fases. Estos cambios en el estado de humor van asociados, además, a cambios extremos en el comportamiento y en la energía.

Se calcula que el trastorno bipolar afecta a 2,4 millones de personas sólo en Europa. Se trata de una enfermedad con unos efectos de gran impacto sobre los afectados, sus familias y para la sociedad. Las personas que sufren trastorno bipolar ven afectadas sus relaciones personales y tienen dificultades para desarrollar una vida personal y laboral plena. De hecho, muchos pacientes tienen que dejar de trabajar a causa de la enfermedad y se calcula que el trastorno bipolar provoca la pérdida de 14 años de vida laboral por cada afectado. Uno de los grandes problemas que afrontan los pacientes con trastorno bipolar es el retraso en el diagnóstico correcto de su enfermedad. La edad más frecuente de aparición de esta enfermedad es entre los 15 y los 19 años. Sin embargo, los expertos estiman que existe un lapso de ocho años entre la aparición del primer episodio de alteración del humor y el diagnóstico de trastorno bipolar.

Los afectados se enfrentan, además, al desconocimiento y el estigma social que, en general, provocan todas las enfermedades mentales. “Es muy difícil entender a una persona con enfermedad mental. Hay momentos en los que no te entiendes ni a ti misma, así que imagínate cómo va a entenderlo el resto de la gente”, indica Elena Briongos, presidenta de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) en Castilla y León. Pero el desconocimiento del trastorno bipolar no sólo afecta a la sociedad, sino también a los propios pacientes.

Además de los efectos sobre la personalidad de los pacientes, sobre su actividad laboral y sobre sus relaciones personales, el trastorno bipolar también influye, y mucho, en la salud física de los afectados. Tanto es así que se calcula que una persona con trastorno bipolar pierde 12 años de buena salud y puede ver reducida su esperanza de vida en casi diez años. Y es que, además de registrar un mayor índice de suicidios que la población sana, los afectados por trastorno bipolar tienen de dos a cuatro veces más probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares y cinco veces más probabilidades de desarrollar diabetes. Esto se debe en parte al estilo de vida de los pacientes, que durante las fases depresivas son muy propensos al sedentarismo y a los malos hábitos de alimentación. También fuman más que la población general -entre el 50 y el 60 por ciento de los pacientes lo hacen- y tienen más riesgo de dependencia de alcohol y otras sustancias. Y a todo ello hay que añadir los efectos secundarios de algunos medicamentos utilizados en el tratamiento, ya que algunos fármacos son más propensos a causar aumento de peso.

Por eso es importante que el psiquiatra evalúe regularmente la salud física de sus pacientes y les recomiende hábitos de vida sanos y la práctica regular de ejercicio físico. Carlos optó, con el apoyo de su pareja, por un estilo de vida sano y, sobre todo, por dejar de fumar. “Yo no fumaba, me comía los cigarrillos y me hubiera fumado lo que me encontrara”, recuerda este afectado. No obstante, si el trastorno bipolar se diagnostica a tiempo y se trata de forma eficaz, las personas que padecen esta enfermedad pueden llevar una vida plena y productiva. En esta evolución positiva de la enfermedad han tenido una influencia clave los medicamentos utilizados en su tratamiento.

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